¿ROMPER? ¡Por supuesto!

Mc 1, 12-15


Después de haber sido impulsado por el Espíritu al desierto, Jesús permanece allí cuarenta días. Según los autores más entendidos en el tema (J. Gnilka y M. Joel) el modelo bíblico original que utilizó la comunidad que redactó el evangelio de Marcos, es el de Adán, personaje que fue tentado por la serpiente, adversaria de Dios, que en el judaísmo posterior vino a identificarse con Satán. Adán, según el relato, antes de la caída, estando en el paraíso, vivía en paz con los animales (Gn 2,19-20). Además, conforme a una leyenda judía, las comidas de Adán eran preparadas por ángeles, y los cuarenta días provienen de un relato apócrifo (Vida de Adán y Eva, 6). Parece que la idea original del redactor de Marcos es hacer de Jesús un contrapuesto a Adán, mejor dicho, Jesús es el hombre (Adán) nuevo, que hace posible el tiempo del paraíso.


En Marcos, el lugar que fabrica hombres nuevos (nuevos adanes), es el desierto, en griego ἔρημος (éremos, de allí los monjes eremitas o ermitaños), considerado como una actitud de vida asociada a la ruptura del sistema de vida y sociedad en el que se vive. Los primeros monjes eran llamados eremitas o ermitaños (del griego éremos: desierto), precisamente porque yendo al desierto decidían romper con un modelo de vida y sociedad. Esos primeros eremitas eran en su gran mayoría personas ignorantes, esclavos o incluso irreverentes y rebeldes. Pues bien, desde ese estilo de vida comenzó Jesús su ministerio público.


Ir de-morado en la vida, es precisamente ir al desierto, ir al éremos, y romperla. La serenidad exige rupturas que no son fáciles de hacer, pero son necesarias, para vivir de verdad. Colombia necesita romper con la cultura de la ilegalidad, la mentira y la corrupción, no solo en la clase política, sino en cada aspecto de la vida por sencillo que sea, pues lamentablemente todos de alguna manera, hemos respaldado tales acciones.


En un país donde la aplicación de la justicia cae parcializada sobre los pobres, romper con el sistema injusto, protestar yendo al desierto, para destruir nuestras propias torceduras, sigue siendo un imperativo, para todo el que dice ser seguidor de Jesús. Así que: ¿Romper? ¡Por supuesto!... para ser hombres nuevos de verdad.


54 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
NOSOTROS

“Somos predicadores. Existimos para predicar. Somos para la evangelización. En estas expresiones está encerrada la razón y la naturaleza de nuestro ser, como casa de predicación, Proyecto Dos”.

UBICACIÓN

Corregimiento de Campo Dos

Calle Principal 

Municipio de Tibú-Norte de Santander-Colombia

SUSCRIBETE
  • Grey Facebook Icon
  • Gris Icono de Instagram
  • Gris Icono de YouTube

© 2023 by HARMONY. Proudly created with Wix.com