• Fray Javier Tovar, O.P.

INVITADOS A “COMER”

Actualizado: 18 de jun de 2020

Juan 6,51-58

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: "Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo." Disputaban los judíos entre sí: "¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?" Entonces Jesús les dijo: "Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo; no como el de sus padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre."


El acto de tomar los alimentos, en el panorama del evangelio, posee una profunda simbología respecto a lo que debemos hacer con Jesús: identificarnos con Él y reflejar en nosotros su propia vida, y para esto, debemos triturarlo y deglutirlo de modo que asimilemos su persona. Jesús debe ser nuestra propia vida, nuestra cotidianidad, debemos “adecuarnos” a Él y así trascender a la propia vida de Dios. No obstante, no se trata de reducirlo a un simple acto literalmente digestivo, hablamos de la vida misma de Dios, de aquí que “comer la carne y beber la sangre” equivaldrían al que habitemos en Él y Él en nosotros.


Fácil sería asistir a una Eucaristía y no vivirla de corazón; oír la Palabra y no escuchar la voz de Dios que me interpela; comulgar fervorosamente sin comulgar con el mismo Cristo, y darle la paz a todos, sin siquiera haberme reconciliado con ninguno. Es el momento y el lugar ideal donde ha de sentirse verdaderamente “hambre” de Jesús, donde debemos abrirnos a la verdad y dejarnos iluminar y transformar por Él.




Es en la Eucaristía cuando al comulgar, manifestamos que los cristianos “somos y estamos” para los demás, es donde rompemos nuestro egoísmo y tratamos de manifestar que nos oponemos a toda configuración que represente intereses personales que van en contravía con las enseñanzas de Jesús, tales como: el individualismo, el desprecio por el prójimo cual fuere su condición, nacionalidad o labor; nuestros atisbos de superioridad y nuestro materialismo desbordado. La Eucaristía ha de movernos a un compromiso donde reflejemos concordia, unidad, amor y paz.

Serie Amor Viral: la reflexión del Evangelio de cada domingo en un corto vídeo


142 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
NOSOTROS

“Somos predicadores. Existimos para predicar. Somos para la evangelización. En estas expresiones está encerrada la razón y la naturaleza de nuestro ser, como casa de predicación, Proyecto Dos”.

UBICACIÓN

Corregimiento de Campo Dos

Calle Principal 

Municipio de Tibú-Norte de Santander-Colombia

SUSCRIBETE
  • Grey Facebook Icon
  • Gris Icono de Instagram
  • Gris Icono de YouTube

© 2023 by HARMONY. Proudly created with Wix.com